De qué trata

El representante legal de una empresa fue condenado a 40 meses de prisión por no consignar a la DIAN más de 275 millones de pesos de IVA recaudado entre 2013 y 2015 (omisión de agente retenedor y recaudador). Tras confirmarse la condena, el procesado presentó él mismo, sin abogado, la demanda de casación, que fue rechazada por falta de legitimación. Contra ese rechazo interpuso recurso de reposición, pidiendo que se le concediera un nuevo plazo para subsanar y presentar la demanda por medio de abogado, aplicando por integración el Código General del Proceso.

Qué decidió la Corte

La Sala de Casación Penal no repuso el rechazo y declaró desierta la reposición. Observó que el procesado no discutió el verdadero motivo del rechazo (que no es abogado), sino que introdujo una pretensión nueva y ajena a la decisión. Además, precisó que la casación penal está regulada de forma especial en la Ley 906 de 2004, por lo que no procede integrar normas civiles; e incluso en el proceso civil la inadmisión por falta de requisitos no es subsanable.

Por qué importa

El fallo recuerda dos cosas: la demanda de casación penal solo puede sustentarla un abogado titulado, no el procesado por sí mismo; y el recurso de reposición exige atacar los fundamentos de la decisión recurrida, no introducir pretensiones nuevas. Quien no rebate la razón del rechazo deja el recurso sin sustentación, lo que conduce a declararlo desierto.