De qué trata
Un exfiscal fue condenado a cinco años de prisión, multa e inhabilitación por el delito de prevaricato por acción agravado, decisión confirmada por la Sala de Casación Penal en 2011. Años después pidió que se ocultaran en la base de datos de la Corte los registros asociados a su nombre, alegando afectaciones a su honra, buen nombre, trabajo y hábeas data.
Qué decidió la Corte
La Corte negó la solicitud. Reiteró que corresponde al interesado acreditar que la pena impuesta —incluida la multa— fue declarada extinta, sea por cumplimiento o por prescripción. El peticionario se limitó a pedir el ocultamiento y a remitir a lo que constaría en la página de los juzgados de ejecución de penas, sin aportar la prueba respectiva, pese a estar en mejor posición para hacerlo.
Por qué importa
La decisión confirma que la anonimización de antecedentes no procede automáticamente por el paso del tiempo ni por afirmar estar a paz y salvo: exige prueba concreta de la extinción de toda la sanción penal. Reafirma que la carga probatoria recae en el solicitante y que la Corte no debe suplirla de oficio.