De qué trata

Una magistrada del Tribunal Superior Militar y Policial debía resolver la apelación presentada por la defensa de un procesado por delitos como concusión y peculado. La magistrada manifestó estar impedida porque, años atrás, el abogado de ese procesado la había denunciado penalmente por prevaricato, investigación que terminó con una decisión de la Corte Suprema.

Qué decidió la Corte

La Corte declaró fundado el impedimento y separó a la magistrada del conocimiento del asunto. Verificó que se cumplían todos los elementos de la causal invocada: el denunciante era una de las partes del proceso actual, la denuncia ocurrió mucho antes de la imputación y a la magistrada efectivamente le fueron formulados cargos en aquella investigación. En consecuencia, ordenó devolver el expediente para que el Tribunal recompusiera la sala.

Por qué importa

La providencia refuerza que la imparcialidad del juez es una garantía esencial del debido proceso. Cuando existe un antecedente de enemistad procesal claro —como una denuncia penal previa de una de las partes— la ley obliga a apartar al funcionario, pero siempre dentro de las causales taxativas, sin interpretaciones subjetivas ni extensivas.