De qué trata

Tras una fiesta en un batallón, una bacterióloga que hacía su año rural se retiró alicorada a su habitación y se quedó dormida. Un capitán ingresó al cuarto y la accedió carnalmente aprovechando su estado. Condenado por primera vez en segunda instancia, el procesado ejerció el recurso de impugnación especial para garantizar la doble conformidad.

Qué decidió la Corte

La Sala confirmó la condena por acceso carnal abusivo con incapaz de resistir. Encontró que los testimonios de la víctima y de un testigo presencial coincidían en lo esencial y que el semen del procesado hallado en la cama corroboraba los hechos. Precisó que la incapacidad de resistir se configuró por el sueño profundo de la víctima, sin que fuera necesario un alto grado de embriaguez.

Por qué importa

La decisión aclara que el delito protege la falta de consentimiento y que estar dormida tras consumir licor basta para configurar la incapacidad de resistir. Además, la Corte hizo un fuerte llamado de atención a la Fiscalía por su deber de recibir denuncias sin obligar a las víctimas a desplazarse al lugar del ataque, práctica que calificó de revictimizante.