De qué trata
Un fiscal delegado ante el Tribunal apeló la sentencia del 28 de enero de 2021 con la que la Sala Penal del Tribunal Superior de Valledupar absolvió a una jueza de ejecución de penas y medidas de seguridad de esa ciudad, acusada de prevaricato por acción agravado en concurso homogéneo sucesivo, delito que consiste en proferir decisiones manifiestamente contrarias a la ley. Por tratarse de un proceso contra una funcionaria judicial cuyo juzgamiento corresponde al Tribunal, la apelación fue resuelta por la Sala de Casación Penal como juez de segunda instancia.
Qué decidió la Corte
La Corte confirmó la sentencia absolutoria en su integridad: mantuvo la absolución de la jueza frente a los cargos de prevaricato por acción agravado en concurso homogéneo sucesivo, dispuso devolver la actuación al Tribunal de origen y señaló que contra la decisión no procede ningún recurso. La apelación de la Fiscalía no logró demostrar los presupuestos necesarios para condenar.
Por qué importa
La decisión ilustra la función de la Corte como juez de segunda instancia en los procesos contra funcionarios judiciales y la exigencia de que la acusación acredite plenamente la responsabilidad: si la apelación no desvirtúa la absolución, esta se confirma. Es también un ejemplo de las garantías que amparan a los jueces frente a acusaciones derivadas de sus decisiones.